Tramacastilla de Tena, un pueblo de Huesca, de unos
150 habitantes. ¿Cómo surge la idea de abrir
aquí un hotel?
En un principio, yo me dedicaba a la ganadería, pero
las diversas circunstancias, me hicieron cambiar de actividad
y plantear un negocio, junto a mi esposa Anabel Costas, enfocado
hacia el turismo: a un cliente, con un nivel de ingresos medio-alto.
De ahí, surge la idea de abrir un hotel, enclavado
en un paraje natural.
¿Por qué le llamaron El Privilegio?
Su nombre tiene un origen histórico: antiguamente
en esta zona, la gente, de profesión ganaderos, tenía
dificultades para sobrevivir en invierno, debido a las grandes
nevadas. Razón por la cual, se les otorgaban privilegios
en la época feudal, sobre todo, exenciones fiscales.
De ahí, el nombre.
De los servicios, el restaurante también es
un referente.
Hemos cuidado la elaboración de nuestra carta, para
que se diferencie de la oferta culinaria tradicional de la
zona: asador y las recetas de montaña, pero que también
complementan nuestras recetas.
Una carta con el sello de Martín Berasategui.
Somos amigos de Martín Berasategui. Y le propusimos
que nos asesorara: algo que aceptó. Por ello, en la
cocina contamos con personal de este famoso cocinero.
De los platos, ¿cuáles destacaría?
Las carrilleras, como especialidad; una morcilla, con receta
de Berasategui; y un menú ligero, donde se puede comer
de todo, pero en menor cantidad y mejor combinado.
Una receta para acompañar con cava.
En el tema de maridaje no hay nada escrito, ya que el cliente
nos sorprende cada día más. Algunos pueden beber
cava durante toda la comida, y otros lo prefieren al final.
En cambio, es más fácil identificar los vinos
con un plato determinado. Contamos con una pequeña
cava, para nuestras marcas, oferta de denominaciones que,
cada vez, vamos aumentando.
s.z.